Crecimiento y Optimización
CFO Insights: cómo gestionar el riesgo digital, maximizar el ROI en IA y cerrar las brechas de datos y talento
La ciberseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los directores financieros. Según una encuesta reciente, el 46% de los CFO señala que la seguridad digital es el mayor desafío externo para su organización, frente al 28% registrado un año antes.
Teniendo en cuenta que el coste medio de una brecha de seguridad alcanzó los 4,4 millones de dólares en 2025, resulta fácil entender por qué el riesgo digital ocupa un lugar prioritario en la agenda de la dirección financiera.
Pero la ciberseguridad no es la única preocupación. Los CFO también se enfrentan al reto de gestionar las expectativas sobre la inteligencia artificial, justificar el retorno de la inversión (ROI) de los proyectos de IA, mejorar la calidad de los datos y afrontar la escasez de talento con competencias tecnológicas.
Estas y otras conclusiones se recogen en el último informe CFO Insights, basado en una encuesta realizada a finales de 2025 y principios de 2026 entre cerca de 1.000 directivos de Finanzas y Tecnología de organizaciones de todo el mundo.
Los grandes retos de los CFO en 2026
La dirección financiera debe afrontar hoy un conjunto de desafíos cada vez más amplio:
- Gestionar el incremento del riesgo digital, incluida la ciberseguridad y el uso no controlado de herramientas de inteligencia artificial.
- Medir y demostrar el retorno de la inversión de la IA mediante indicadores relevantes para el negocio.
- Resolver los problemas persistentes de calidad e integración de los datos.
- Reducir la brecha de talento y capacidades digitales.
- Impulsar el crecimiento empresarial en un entorno económico y geopolítico complejo.
A continuación analizamos cómo los CFO pueden abordar estos desafíos y reforzar el papel estratégico de Finanzas dentro de la organización.
Por qué el papel del CFO sigue ampliándose
Los resultados del estudio confirman una tendencia que lleva años consolidándose: el CFO ya no es únicamente responsable de las finanzas corporativas.
Cada vez más, se espera que la dirección financiera participe activamente en la transformación digital, la gestión del riesgo, la gobernanza de los datos y la adopción de nuevas tecnologías.
En consecuencia, cuestiones tradicionalmente vinculadas a IT, como la ciberseguridad o la calidad del dato, son hoy responsabilidades compartidas. De hecho, cuando se producen errores en los datos financieros, dos de cada tres responsables de tecnología consideran que la responsabilidad recae principalmente en Finanzas.
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Por qué el riesgo digital se ha convertido en una prioridad para Finanzas
Las áreas financieras gestionan información sensible, sistemas de pago y procesos críticos para el negocio, por lo que siguen siendo uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes.
Además de las amenazas externas, existe una creciente preocupación por el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa fuera del marco establecido por la organización. El 42% de los directivos financieros reconoce que los empleados utilizan soluciones de IA sin autorización corporativa, lo que puede aumentar los riesgos relacionados con la seguridad, la privacidad de los datos y el cumplimiento normativo.
Teniendo en cuenta que tres de cada cuatro directivos admiten utilizar este tipo de herramientas, reforzar la concienciación y la gobernanza digital se ha convertido en una prioridad.
Medidas clave para gestionar el riesgo digital
Los CFO pueden impulsar diferentes iniciativas para reducir la exposición al riesgo:
- Evaluar las herramientas de IA utilizadas en la organización y establecer políticas claras de uso.
- Promover programas de formación y sensibilización en ciberseguridad.
- Crear grupos de trabajo multidisciplinares para abordar los riesgos digitales.
- Incorporar la ciberseguridad en los procesos de gestión de riesgos y planificación de escenarios.
- Identificar vulnerabilidades en los sistemas financieros y reforzar los controles de acceso basados en roles.
- Revisar los controles aplicados en los sistemas de gastos, facturación y pagos.
Cómo gestionar las expectativas sobre la IA y demostrar su ROI
Los CFO ya están observando beneficios tangibles derivados de la inteligencia artificial.
Según el estudio, las principales áreas de impacto son:
- Mejora de la toma de decisiones (88%).
- Incremento de los ingresos (85%).
- Reducción del riesgo (78%).
Sin embargo, muchas organizaciones siguen encontrando dificultades para cuantificar el retorno exacto de sus inversiones en IA.
Parte del problema radica en que los modelos tradicionales de ROI no siempre son adecuados para tecnologías emergentes. Los proyectos de inteligencia artificial suelen generar beneficios progresivos y acumulativos que no siempre pueden medirse mediante indicadores financieros convencionales.
Por ello, cada vez más organizaciones están adoptando marcos de evaluación más flexibles y centrados en el impacto operativo.
Los indicadores más utilizados para medir el ROI de la IA
Los CFO suelen utilizar métricas como:
- Incremento de la productividad y ahorro de tiempo (45%).
- Mejora de la precisión y la calidad de los procesos (42%).
- Reducción del riesgo y mejora del cumplimiento normativo (32%).
Factores que impulsan el éxito de las iniciativas de IA
Los líderes financieros identifican varios elementos clave para maximizar el valor de sus inversiones:
- Colaboración eficaz entre departamentos (55%).
- Bases de datos sólidas y bien gobernadas (52%).
- Mejoras rápidas en productividad y eficiencia (51%).
Por el contrario, existen factores que pueden limitar significativamente la rentabilidad de la IA:
- Expectativas iniciales poco realistas.
- Datos de baja calidad.
- Falta de integración entre sistemas.
- Escasez de capacidades digitales dentro de la organización.
El impacto de las brechas de datos y talento
La calidad del dato sigue siendo un obstáculo importante para muchas empresas.
En un contexto marcado por la presión sobre los costes y la incertidumbre económica, disponer de información fiable es esencial para tomar decisiones acertadas. Sin embargo, el 55% de los CFO afirma que los datos inexactos dificultan la gestión eficiente de los costes, el doble que el año anterior.
Al mismo tiempo, la escasez de profesionales con conocimientos tanto financieros como tecnológicos sigue limitando el avance de muchos proyectos de transformación digital.
En conjunto, el 87% de los directivos financieros reconoce dificultades para atraer o retener perfiles capaces de combinar experiencia financiera con competencias en automatización, análisis de datos o inteligencia artificial.
Cómo mejorar la calidad de los datos en la organización
Aunque el 53% de los directivos considera que su compañía dispone de una base de datos sólida, ese mismo porcentaje reconoce problemas relacionados con la calidad y la integración de la información.
Para mejorar esta situación, las organizaciones pueden:
1. Reforzar la gobernanza del dato
Trabajar junto al CIO o al responsable de Tecnología para crear un comité de gobierno del dato, definir responsabilidades y establecer procesos claros de validación y corrección.
2. Reducir los procesos manuales
Automatizar la captura de información e integrar los datos de gastos y viajes con el ERP corporativo y otras aplicaciones clave.
3. Impulsar la cultura del dato
Invertir en formación y desarrollar competencias relacionadas con la interpretación y el uso de la información en toda la organización.
4. Aprovechar las capacidades de la IA
Utilizar herramientas de inteligencia artificial para detectar riesgos, anticipar desviaciones presupuestarias, optimizar previsiones y generar información estratégica para la toma de decisiones.
Las habilidades financieras que demanda la era de la IA
Los CFO identifican varias áreas en las que sus equipos necesitan reforzar capacidades:
- Dominio de herramientas de IA, automatización y tecnología digital (47%).
- Planificación financiera y previsión avanzada (44%).
- Análisis y modelización de datos (43%).
Cómo desarrollar estas competencias
Para acelerar la capacitación de los equipos financieros, los líderes pueden:
- Colaborar con IT y RR. HH. en programas de reskilling y upskilling.
- Formar a los empleados en análisis de datos, automatización, ciberseguridad y modelización de escenarios.
- Crear perfiles híbridos que combinen conocimientos financieros y capacidades digitales.
- Liderar con el ejemplo, desarrollando sus propias competencias en tecnología, analítica e inteligencia artificial.
- Fomentar una mayor colaboración entre Finanzas, Tecnología y equipos de datos.
Conclusión: asumir el liderazgo del crecimiento
En 2026, el papel del CFO va mucho más allá de la supervisión financiera. Las organizaciones esperan que la dirección financiera contribuya activamente a proteger el negocio frente a los riesgos digitales, impulse la adopción responsable de la inteligencia artificial y garantice la calidad de los datos que sustentan la toma de decisiones.
Cerrar las brechas de datos y talento será igual de importante. Aquellas empresas que conviertan la gobernanza, la formación y la colaboración entre Finanzas, IT y RR. HH. en prioridades estratégicas estarán mejor preparadas para aprovechar el potencial de la IA, impulsar la eficiencia y acelerar el crecimiento.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el riesgo digital preocupa cada vez más a los CFO?
Porque los departamentos financieros gestionan activos e información críticos para el negocio, lo que los convierte en objetivos prioritarios de los ciberdelincuentes. Además, el auge de la inteligencia artificial introduce nuevos desafíos en materia de seguridad y cumplimiento.
¿Cómo pueden las organizaciones reducir su exposición al riesgo digital?
Mediante políticas claras de uso de la IA, formación en ciberseguridad, controles de acceso robustos, una gobernanza adecuada y una mayor colaboración entre áreas.
¿Por qué resulta tan complejo medir el ROI de la IA?
Porque gran parte del valor generado por la IA se refleja en mejoras de productividad, calidad, agilidad y reducción del riesgo, beneficios que no siempre son fáciles de cuantificar utilizando métricas tradicionales.
¿Cómo afectan la calidad de los datos y la falta de talento al rendimiento empresarial?
Los datos deficientes dificultan la toma de decisiones y el control de costes, mientras que la escasez de perfiles especializados ralentiza la implantación de tecnologías avanzadas y limita los resultados de las iniciativas de transformación digital.